Viviendo en Libertad: Comprendiendo y Superando la Agorafobia

¿Qué tal estás?. ¡Espero que te encuentres muy bien!. Hoy quería compartir información acerca de un malestar cada vez más frecuente en consulta: la agorafobia. Se trata de un trastorno del tipo fóbico que, en función de la intensidad, puede limitar de forma grave a la persona que lo padece. Se experimenta un miedo intenso e irracional a lugares y situaciones que podrían hacer sentirnos atrapados, sin posibilidad de escapar o avergonzados. La agorafobia no es únicamente un miedo a los espacios abiertos. Es mucho más que eso y puede manifestarse en otras muchas situaciones.


Por ejemplo, se puede tener pensamientos de evitación o evitar viajar en transporte público, evitar lugares concurridos como centros comerciales o supermercados. También puede sentirse miedo a estar en espacios cerrados, como ascensores, o en lugares donde perciben que no pueden escapar de forma rápida o no tendría acceso fácil en caso de emergencia.

¿Qué causa la agorafobia?

Al igual que muchos trastornos psicológicos, es producto de una combinación de factores biológicos, ambientales y genéticos. Los detallo a continuación:

  1. Factores Biológicos: nuestro cuerpo está preparado para protegernos, aunque a veces esta capacidad puede fallar. En el caso de las mujeres, los cambios hormonales a lo largo de la vida (el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia), influyen en la aparición o empeoramiento de problemas de ansiedad. Los desequilibrios químicos en el cerebro, también juegan un papel detonante en la sensación de ansiedad y miedo.
  2. Factores Genéticos: La herencia que recibimos de nuestros ancestros también puede influir en la agorafobia. Si tienes familiares cercanos que han tenido agorafobia u otros trastornos de ansiedad, Existe mayor probabilidad de desarrollar este trastorno de ansiedad si familiares cercanos la han padecido o la padecen. Recuerda que ser predisponente no significa que vayas a desarrollarlo, ya que una cosa es la genética (inamovible) y otra la epigenética (movible).
  3. Experiencias Traumáticas: Si he sufrido una vivencia traumática en algún lugar o situación que asocio al estímulo que evito, podríamos estar hablando de trauma no procesado. Es como si mi mente tratara de ayudarme protegiéndome de ese lugar, porque la asocia al trauma vivido en el pasado.
  4. Trastornos Asociados: La agorafobia y el trastorno de pánico suelen ir juntos. Si experimentas un ataque de pánico en un lugar, puede que desarrolles evitación hacia ese lugar, debido al miedo a que se vuelva a reproducir ese episodio.
  5. Estilo de Apego y Educación: El estilo de crianza que recibimos de pequeños por las personas importantes también influyen como manejamos el miedo y la ansiedad. Un estilo de apego ansioso, donde hemos sentido inseguridad o hemos experimentado abandono en la niñez, puede manifestarse en la adultez como una mayor probabilidad de padecer trastornos de ansiedad.
  6. Personalidad y Características Individuales: Cada persona es única, y algunas características de personalidad influyen en la aparición de la agorafobia. Por ejemplo, las personas introvertidas o que tienden a reflexionar en exceso pueden ser más propensas. Del mismo modo, aquellos que tienen una tendencia a evitar el conflicto o los desafíos también pueden ser más vulnerables a evitar situaciones que les generen ansiedad.
  7. Cultura y Sociedad: No podemos subestimar la influencia del entorno en el que vivimos. En algunas culturas, donde se espera que las mujeres tengan un papel más restringido o que permanezcan más en el hogar, puede haber una mayor frecuencia de agorafobia. Además, la constante exposición a noticias negativas y la percepción de que el mundo exterior es peligroso pueden alimentar los miedos subyacentes.
  8. Abuso de Sustancias: Las sustancias adictivas, también en esto, te hacen daño Abusar de alcohol, drogas o medicamentos (entre otros tóxicos) desencadenan o empeoran los síntomas de la agorafobia. Actúan alterando el equilibrio químico del cerebro y afectan en la forma de percibir el miedo.

“La agorafobia no suele presentarse sola, suele acompañarse de otros trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico”

No podemos entender la agorafobia únicamente como síntomas nerviosos y miedos. Es una experiencia vivida que afecta a quien la padece y también a su entorno. La vida social, las relaciones con la familia, el trabajo y el ocio verse afectada ante una persona que evita situaciones o lugares específicos. Sufrir agorafobia puede llegar a aislarte. A la vez, te lleva a sentirte fuertemente incomprendido por tu entorno.

Cómo solucionar la Agorafobia

Aunque no lo parezca, sí hay esperanza si sufres de esta condición. Con el apoyo adecuado y las estrategias correctas, aprenderás a gestionar la agorafobia. Con tiempo, esfuerzo y dedicación, enfrentarás y superarás esos miedos, para poder vivir con libertad en tu día a día y redescubrir el mundo de nuevo. Algunos primeros pasos que puedes dar son:

  • Conocer la Agorafobia: antes de superarla, es revelador comprender que es y cómo se manifiesta. Entender y reconocer los síntomas que la desencadenan y que tiene que ver con tu historia. Este es el primer paso.
  • Aceptar las emociones: aceptación como siempre, fundamental para cualquier proceso personal. Aceptar no es rendirse, es entender y validar lo que sentimos sin juzgarlo. Una vez más, acompañar a las emociones es más saludable que taparlas o enfadarnos con ellas.
  • Escribe para conocerte: el diario es de las herramientas más poderosas y más baratas para superar los problemas y malestares. Junto con la meditación, el “menos es más” que defiendo siempre y tu terapia, tendrás el combo perfecto para superar y gestionar mejor la agorafobia.

Como en todo proceso de crecimiento, juntos es más fácil. Así que plantearse hacer terapia y buscar una red de apoyo es una estupenda idea que sin duda te ayudara a superarte. Buscar un espacio para ti para poder enfrentar y gestionar la agorafobia y cualquier tipo de ansiedad es clave. Trabajar en ti, tus emociones, tu entorno, tus vivencias traumáticas, tu presente, tus objetivos y metas… ¡Te mereces vivir con mayor libertad!

Tomar la agorafobia como una oportunidad para crecer internamente puede ser más adaptativo.

Si quieres que te acompañe para superar tu malestar, puedes reservar tu cita AQUÍ. ¡Cuídate y como siempre te digo toma esto como lo que es, un pequeño rincón de la red en el que te cuento acerca de salud mental, no conozco tu caso en concreto. Si sientes que la situación te supera, ¡pide ayuda!

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