¿Astenia Primaveral? 10 Estrategias para Recuperar tu Energía

¿Qué tal estás? Espero que te encuentres muy bien

¡La primavera ya está aquí! Los días se alargan, los pájaros cantan y las flores florecen… Pero, ¿qué pasa cuando te sientes más cansado de lo habitual? No, no eres tú solo, estás experimentando la famosa “astenia primaveral”. Pero todo es normal, estoy aquí para ayudarte a entender qué es, cómo superarla y, lo más importante, cómo recuperar tu energía primaveral. Te cuento a continuación.

¿Qué es la Astenia Primaveral?

La astenia primaveral es como la invitada inesperada en tu fiesta de primavera. Te deja sintiéndote cansado, agotado y, a menudo, sin ganas de hacer nada. Afecta a muchas personas durante el cambio de estación y puede ser un verdadero obstáculo para tu día a día. 

Síntomas Comunes:

  • Fatiga persistente y falta de energía principalmente por la mañana
  • Disminución de la libido
  • Dificultad para concentrarse y cefaleas (dolores de cabeza)
  • Irritabilidad, ansiedad y nerviosismo
  • Trastornos del sueño
  • Cambios de apetito (aumento o disminución)
  • Apatia
  • Malestar a nivel muscular y articular
  • Melancolía inexplicable

Causas de la Astenia Primaveral:

La astenia primaveral puede ser causada por una combinación de factores, que incluyen cambios en la luz solar, alteraciones en los ritmos circadianos, desequilibrios hormonales y cambios en la dieta y el ejercicio. Además, el estrés y los cambios emocionales asociados con el cambio de estación también pueden desempeñar un papel importante.

¿Cuánto Tiempo Dura?

¡La buena noticia es que la astenia primaveral no es para siempre! Por lo general, los síntomas disminuyen después de unas pocas semanas a medida que tu cuerpo se ajusta al cambio de estación y los días se vuelven más largos. Si quieres adaptarte más rápido al cambio de estación, únete a la naturaleza, te doy algunas claves:

10 Estrategias para Superar la Astenia Primaveral:

 

  1. Sal al Aire Libre: La luz solar es tu mejor amiga durante este tiempo. Salir a caminar o simplemente pasar tiempo al aire libre puede ayudar a regular tus ritmos circadianos y mejorar tu estado de ánimo.
  2. Duerme lo Suficiente: Prioriza el descanso adecuado. Intenta mantener un horario regular de sueño y asegúrate de dormir las horas recomendadas para tu edad. Como es probable que estés leyendo estas líneas en tu etapa adulta,  te recomiendo que duermas entre 7 y 8 horas al día y que dentro de tus límites (quizás trabajas a turnos) intentes respetar los ritmos circadianos.
  3. Alimentación Saludable: Consumir una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros puede proporcionar a tu cuerpo los nutrientes necesarios para mantenerse energizado.
  4. Haz Ejercicio Regularmente: El ejercicio no solo es bueno para tu cuerpo, sino también para tu mente. Incluso actividades suaves como el yoga o un paseo en bicicleta pueden ayudarte a sentirte más enérgico y a la vez, más conectado a la naturaleza.
  5. Reduce el Estrés: Practica técnicas de manejo del estrés como la meditación, la respiración profunda o simplemente tomarte un tiempo para relajarte y desconectar… un ratito de no hacer nada es la mejor medicina.
  6. Establece Rutinas: Mantener una rutina diaria puede ayudar a tu cuerpo a sentirse más en control y reducir la sensación de fatiga.
  7. Socializa: Pasar tiempo con amigos y seres queridos puede levantar tu ánimo y recargar tus baterías emocionales.
  8. Limita la Cafeína y el Alcohol: Ambos pueden interferir con tu sueño y empeorar los síntomas de la astenia primaveral.
  9. Toma Descansos: No te exijas demasiado. A veces, simplemente tomarte un tiempo para descansar puede hacer maravillas.
  10. Busca Ayuda Profesional: Si los síntomas persisten o afectan significativamente tu vida diaria, no dudes en buscar ayuda de un profesional de la salud mental.
Ya ves que las recomendaciones son muy básicas, ¿verdad?, aun así, es necesario recordárnoslo porque lo más fácil y básico es lo que nos suele costar más, no paramos de buscar lo enrevesado y novedoso y créeme, no hace falta…

 

La Diferencia entre Astenia Primaveral, Depresión y Ansiedad:

Es importante recordar que la astenia primaveral es una condición temporal y específica relacionada con el cambio de estación. A diferencia de la depresión, que es una enfermedad mental grave que puede persistir durante semanas, meses o años, la astenia primaveral tiende a ser más leve y desaparece en días o algunas semanas. También es importante distinguir entre la astenia primaveral y la ansiedad, que implica preocupación y miedo intensos y puede manifestarse en una variedad de síntomas físicos y emocionales.  Si tienes dudas, pregunta, no te añadas más malestar con la duda.  Hay personas con patologías ansioso y depresiva que van a notar más los cambios de estación, si es tu caso déjate acompañar por un profesional de la salud.

¿Qué Sucede en el Cerebro con la Astenia Primaveral?

Cuando se trata de entender qué sucede en nuestro cerebro durante la astenia primaveral, entramos en el mundo de la neurociencia y la psicobiología.

Durante el cambio de estación, nuestro cerebro experimenta una serie de ajustes en respuesta a los cambios ambientales. Uno de los principales factores implicados es la exposición a la luz solar. La luz solar juega un papel crucial en la regulación de nuestros ritmos circadianos, esos relojes internos que ayudan a regular nuestro ciclo de sueño-vigilia, el estado de ánimo y otros procesos fisiológicos.

Durante los meses de invierno, los días son más cortos y la exposición a la luz solar suele ser más limitada, lo que puede afectar negativamente nuestros ritmos circadianos. Esto puede llevar a una disminución en la producción de serotonina, una sustancia química en el cerebro que está involucrada en la regulación del estado de ánimo y el sueño. La disminución de los niveles de serotonina se ha asociado con síntomas de fatiga, irritabilidad y trastornos del sueño, que son comunes en la astenia primaveral.

Además, el cambio de estación también puede afectar la producción de melatonina, otra hormona relacionada con el sueño. Durante los meses de invierno, cuando hay menos luz solar, el cuerpo tiende a producir más melatonina, lo que puede hacer que nos sintamos más somnolientos. A medida que llega la primavera y los días se vuelven más largos, la producción de melatonina disminuye, lo que puede provocar cambios en nuestros patrones de sueño y contribuir a la sensación de fatiga y cansancio durante el día.

Conclusión

En resumen, la astenia primaveral es el resultado de una compleja interacción entre factores biológicos, como la exposición a la luz solar y la producción de hormonas, y factores psicológicos, como el estrés y los cambios emocionales asociados con el cambio de estación. Aunque puede ser un desafío, entender cómo funciona nuestro cerebro durante este período puede ayudarnos a encontrar estrategias efectivas para superar la astenia primaveral y disfrutar plenamente de la temporada primaveral.

Toma la primavera como una época de cambio, una transición al verano y si quieres, anímate a aprender algo nuevo.

Si te apetece iniciar terapia, ya sabes que puedo acompañarte, puedes reservar tu primera sesión aquí y si tienes dudas, pregúntame y te contesto personalmente. ¡Que tengas un buen día y un buen cambio de estación!

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